Unidad Popular-Izquierda Unida no tiene grupo parlamentario por nuestras propias decisiones y nada más

1453293716_224806_1453303537_noticia_normalDice Alberto Garzón que estuvo en la mano de Podemos que Unidad Popular-Izquierda Unida pudiera formar grupo parlamentario con la coalición que el partido de Pablo Iglesias y Compromís presentaron en el País Valenciano, pero que a Podemos le faltó generosidad para ello. Y es así.

Pero si los miles de militantes y afiliados y el (casi) millón de votantes de Unidad Popular-Izquierda Unida nos quedamos sin tener representación en un grupo parlamentario propio no es por culpa de Podemos. Tampoco es culpa del PP y Cs haber vetado la otra posibilidad de integrarnos de forma técnica en el grupo de ERC y tener al menos derecho a recibir la subvención que el resto de grupos sí recibirán para los gastos de la campaña electoral.

¿Alguien esperaba otra cosa del PP y de Cs? ¿Por qué entonces se esperaba otra cosa por parte de Podemos? En este viaje nadie nos va a ayudar y por culpa de nuestras propias decisiones.

No tendríamos ningún problema si hubiéramos aceptado las innumerables ofertas de Podemos de diluirnos en el partido morado. Ahora tendríamos representación en un grupo parlamentario propio de tal vez más de 80 diputados, tal vez no tantos.

Un grupo parlamentario que diría que no es descabellado proponer que nos gobierne un tecnócrata.

Un grupo parlamentario que propondría entregar la dirección de nuestro ejército a un general de la confianza de la embajada de EEUU.

Un grupo parlamentario que respetaría hasta la última coma de los acuerdos con la OTAN.

Un grupo parlamentario que defendería que es inviable nacionalizar las eléctricas o la banca.

Un grupo parlamentario que defendería la enseñanza concertada.

Un grupo parlamentario que diría que el debate sobre monarquía o república ahora no toca.

Un grupo parlamentario que diría que la despenalización del aborto no es una prioridad.

Un grupo parlamentario, en definitiva, no tan propio y sí muy ajeno.

Pero decidimos que no. Nuestra dirección dijo que no a seguir el camino que nos ofrecía Pablo Iglesias en las Europeas. Alberto Garzón dijo que no a integrarse en Podemos para ir en sus listas por Madrid. Y casi un millón de personas decidimos apoyar todo eso, para no tener ese grupo parlamentario, no tan propio y sí muy ajeno.

Preferimos no renunciar a nuestros principios, nuestros objetivos y nuestro proyecto político aun que supusiera jugarnos la desaparición. Y no han conseguido que desaparezcamos, pero eso no quiere decir que no vayan a seguir intentando que lo hagamos. Y seguirán intentándolo mientras sigamos decidiendo seguir nuestro propio camino y no el de otros con principios, políticas y objetivos ajenos.

Y en todo esto el único error quizá ha sido pensar que nos lo iban a poner fácil, tanto unos como otros. Nunca nos lo pondrán fácil mientras sigamos tomando nuestras propias decisiones. Sólo nos darán facilidades para que tomemos decisiones, no tan propias, y sí muy ajenas.

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