Ciencia, censura y lucha de clases

“Para triunfar, para cerrar y consolidar el socialismo, el proletariado debe resolver una tarea doble, o más bien, una tarea única con dos aspectos: primero, con su heroísmo a toda prueba en la lucha revolucionaria contra el capital, atraer a toda la masa de trabajadores y explotados, organizarla, dirigir sus esfuerzos para derrocar a la burguesía y aplastar plenamente toda resistencia por parte de esta; segundo, conducir a toda la masa de trabajadores y explotados, así como a todos los sectores de la pequeña burguesía, al camino de la nueva construcción económica, al camino de la creación de nuevas relaciones sociales, de una nueva disciplina laboral y de una nueva organización del trabajo que conjugue el aprovechamiento de la última palabra de la ciencia y la técnica capitalista con la agrupación en masa de los trabajadores conscientes, entregados a la gran producción socialista. (V.I. Lenin “Una gran iniciativa”).

El motivo de este artículo es la necesidad de restablecer el pensamiento materialista, revolucionario y transformador en el Partido Comunista de España. El detonante la censura del artículo de Juan Segovia, miembro del comité científico de IU “Ecologismo y transgénicos: una propuesta desde la izquierda” publicado en Mundo Obrero y después retirado por solicitud de Raúl Ariza, secretario general del Partido Comunista de Aragón.

Es algo que quizá debería resultar obvio pero que parece que es urgente recordar. Cómo expuso Lenin en su texto “Una gran iniciativa” el proletariado sólo puede consumar su éxito sobre el capitalismo poniendo en marcha una organización de la producción superior a la de este,  con una productividad mayor capaz de acabar con la escasez de recursos que está en la base de la existencia de clases sociales. Para ello es necesario conjugar “el aprovechamiento de la última palabra de la ciencia y la técnica capitalista con la agrupación en masa de los trabajadores conscientes, entregados a la gran producción socialista”.

“Desde hace algunas décadas, la historia de la industria y del comercio no es más que la historia de la rebelión de las fuerzas productivas modernas contra las actuales relaciones de producción, contra las relaciones de propiedad que condicionan la existencia de la burguesía y su dominación.”(K.Marx, F. Engles “Manifiesto del Partido Comunista”).

Ya en tiempos de Marx, y el manifiesto comunista así lo refleja, la humanidad asistía a la rebelión del desarrollo de las fuerzas productivas, del avance científico técnico, contra el régimen burgués de propiedad. Hoy esa lucha se muestra ante nuestros ojos de forma más sangrante. Mientras el conocimiento científico técnico de la humanidad está a un paso de permitir acabar con el hambre, con multitud de enfermedades o con la escasez de recursos energéticos, en definitiva de barrer de un plumazo cantidad de desigualdades de clase propias del capitalismo, el régimen burgués de propiedad constriñe este desarrollo y no permite que se dé más que en un sentido: el que permite la creación de nuevos mercados, monopolizar los recursos y profundizar la explotación sobre la fuerza de trabajo asalariada.

Es este monopolio de la burguesía sobre la ciencia lo que entra en contradicción con la soberanía  alimentaria y energética  de los pueblos. Es esto lo que supone una amenaza nuestra salud o  la vida en el planeta. No el desarrollo de la ciencia en sí mismo.

Sin ir más lejos tal y como expone el camarada Juan Segovia en su artículo, el desarrollo de transgénicos en Cuba está profundizando su soberanía alimentaria. Muy al contrario de lo que pretenden hacer las multinacionales capitalistas del sector como Monsanto. Evidentemente la ciencia no está al margen de la lucha de clases.

Los comunistas debemos defender una posición revolucionaria, materialista y transformadora de la realidad. Nunca la posición conservadurista de los ecologistas burgueses que claman de forma metafísica por la conservación de la naturaleza a la que conciben como un ente estático que no debemos cambiar, en lugar del proceso de cambio constante que en realidad es, desde luego a luz del materialismo dialectico. Un proceso de cambio constante en el que el ser humano y su lucha por el desarrollo científico técnico son un motor, una contradicción interna, y no un agente externo al que hay que controlar para que no altere el orden natural establecido.

El desarrollo científico técnico es necesario para la transformación del mundo y la sociedad. Saber conjugarlo con la organización de los trabajadores conscientes fundamental para triunfar sobre el capitalismo. Las posiciones metafísicas, conservadoras y la censura, que impide el debate franco y abierto, un lastre para la conquista del mundo del futuro, el de la sociedad sin clases.

8 comments for “Ciencia, censura y lucha de clases

  1. octubre 28, 2013 at 1:47 pm

    Camarada, este artículo soberviamente escrito creo que debería ser materia de estudio en todas las escuelas del partido, pues no se puede explicar la postura marxista sobre la ciencia con mayor claridad y concisión. Te felicito y voy a poner un enlace en mi blog

  2. Luis
    octubre 28, 2013 at 6:56 pm

    No se si no os enteráis o no os queréis enterar. Que se censure el artículo no es porque Raul Ariza este en contra de lo escrito (a mi personalmente me parece un gran artículo) el problema se encuentra en que el artículo publicado en MO, que es el ÓRGANO DE EXPRESIÓN del PCE, va en contra de la linea política del PCE ¿Desde cuando un partido publica en su órgano de expresión artículos en contra de el mismo? Si este artículo se hubiese publicado en otro medio no hubiese pasado nada, nadie hubiese dicho nada. Y sinceramente me parece una falta de respeto al marxismo que vayáis a por Raul Ariza sin tener en cuenta esto y desacreditándolo políticamente sin conocer su trabajo diario, yo milito en la UJCE Aragón y tengo suerte de militar en una región con Raul Ariza como SG, porque su trabajo militante diario es espectacular igual que ideológicamente mucho tendríais que aprender de el si queremos llegar a tener un partido fuerte. Lo que estáis haciendo, sobretodo en twitter tiene un nombre, Trotskismo, la peor mierda que podría entrar en nuestro partido.

    • dante_w
      octubre 28, 2013 at 7:54 pm

      Creo que en ningún momento en este artículo entra en las razones por las que Raúl Ariza solicitó la supresión del artículo en Mundo Obrero. Simplemente da un dato que el mismo Raúl Ariza confirmó en su cuenta twitter. Decir la verdad no es algo por lo que se caracterice precisamente el trostkismo. La verdad es siempre revolucionaria.

  3. Luis
    octubre 28, 2013 at 8:00 pm

    Me parece un insulto a la verdad que se entre a analizar que se censuro el artículo sin tener en cuenta el contexto y el porque de la retirada, y el porque no es que Raul sea pro Aragon Sin Transgenicos. Haceros mirar vuestros analisis sobre el tema porque sinceramente son una mierda(analisis sobre el porque de la censura, en el tema transgenicos ya he dicho que estoy deacuerdo). Y como he dicho antes la actuación de ciertas personas en twitter es Trotskismo y del chungo.

    • dante_w
      octubre 28, 2013 at 8:14 pm

      En ningún momento en este artículo menciona Aragón Sin Transgénicos ni que tenga nada que ver con la censura del artículo. Plantea algo sobre la censura en general, que es que impide el debate franco y abierto.

      Personalmente creo que hubiera sido mucho mejor publicar un artículo contestando al de Juan Segovia, exponiendo que es contrario a la línea política del PCE y el porqué de esa línea política. De esa manera todos los lectores de Mundo Obrero podrían leer los dos artículos y juzgar por sí mismos, de igual manera que quienes ahora leen este artículo pueden leer tus comentarios y juzgar por sí mismos.

    • Rubén
      octubre 29, 2013 at 6:51 pm

      Camarada, el Mundo Obrero es el organo de expresión del PCE por supuesto, pero es un órgano en el cual se permite el debate. Mundo Obrero no es el ManiExpresso, es un órgano de difusión, debate… Y es el lugar indicado, más en un periodo pre-congresual, para plantear nuevos y vijos debates. Podemos o no estar de acuerdo si se ha actuado correctamente al airear el asunto de la censura -yo por lo menos no lo estoy- porque “la basura se limpia en casa no fuera” y para esto existen los mecanismos oportunos del partidos y el primero que se ha saltado esto ha sido el camarada de Aragón y si la redacción de Mundo Obrero lo pública, publicado queda y si se decide retractarse de la publicación del artículo, por h o por b, pues se retira y no por un telefonaso, que de eso en la UJCE en Canarias tenemos experiencia, y no es nada agradable ni democrático.

  4. Francisco
    octubre 28, 2013 at 9:27 pm

    Si lo que se pretendía es que el debate abierto por Juan Segovia tuviese eco, se ha conseguido. Enhorabuena Juan. Si no se hubiese eliminado el artículo de MO, seguramente habría pasado casi desapercibido. Pero ha abierto dos debates: el de la libertad de expresión y el de los transgénicos. Sobre el primero hay que decir que aunque la línea del Partido sea contraria a estos, bien es cierto que estamos en un debate pre-congresual, durante el cual todo se pone patas arriba y todo es cuestionado en sus documentos. Recuerdo que antes de los congresos se abrían debates, tribunas y foros sobre distintos posicionamientos. Por lo tanto queda rebatido el argumento de no estar en la línea. Viví ayer junto a Juan Segovia, su estupefacción por la desaparición del artículo de la red. Estábamos ambos en el Congreso del PCE Andalucía. Así que vamos a restituir las cosas a su sitio, publíquese de nuevo el artículo en MO y que si algún camarada tiene otros argumentos, que los exponga, que ya somos mayorcitos para discernir y posicionarnos.

  5. Casas Viejas
    octubre 30, 2013 at 5:54 am

    Transgénicos, MO, Trotsky, pamplinas, ahora lo que urge es debatir si las recomendaciones de Luis Solana, hermano del Javier, hay ponerlas en marcha o pueden esperar. A saber, poner a un guardia civil al frente de algunas instituciones. De todos es sabido que lo único serio que tiene esta tierra de conejos es precisamente la guardia civil. Hasta las ranas del nacimiento del Cuervo saben que la “pedrada” de Pedraz queda confirmada por antropólogos y sociólogos de prestigio. Es decir, esa casta/clase política corrupta hasta la nausea. La triste realidad es que las instituciones están todas podridas. Todo ello en el 26 aniversario de la célebre y muy puñetera “sentencia”: En España la justicia es un cachondeo. Sin comillas, el que las ponga es un bellaco. Y lo peor, el jaguar de Ana Mato no se sabe el paradero. Y en ese plan. Ninguno.

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